martes, 5 de mayo de 2015

LAS VISITAS O APÓSTROFE Nº 1 DE LA CONDUCTA EMPÁTICA

Creo que todo el mundo tiene anécdotas muy curiosas sobre el tema de las visitas tanto dentro como fuera del hospital (porque a no ser que tengáis pensado dar a luz en la luna, seguro que alguien viene a visitaros).

Así que, os dejo con el apóstrofe Nº 1 de las visitas (o lo que debería de ser bajo mi punto de vista): la conducta empática. Veamos pues, la definición que nos ofrece la Wikipedia:

Empatía
No debe confundirse con Simpatía.
La empatía del griego ἐμπαθής ("emocionado") es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

Qué grande la Wikipedia, me encanta como empieza…. “no debe confundirse con simpatía”, ¡desde luego que no!

La cara que se tiene, (al recibir visitas) tras horas de espera para dar a luz es de todo menos simpática, os lo aseguro. Por mucho que seas Mamá Dócil y hayas tenido una parto por tos Y/o estornudo.


Pero a lo que iba, tras leer muchos artículos referidos a este tema y escuchar tantas y tantas anécdotas, saco la conclusión de qué: por un lado, no apelo al radicalismo extremo de Mamá Dictadora (que no venga ni Dios) pero sí, al sentido común.

Con esto, me refiero a que con preguntar se solucionarían muchas cosas, (bueno, con preguntar, entender, acordarse, sopesar, pensar en el otro, etc.) al menos en los primeros días de papá y mamá “L”. Ya que, hay veces que es mejor visitar en casa que en el hospital (y es que no hay ámbito más hostil e incómodo, además de cómo están los recientes padres en esos momentos de resaca emocional, que lo primero que hay que hacer es ubicarse).

Porque ya puedes haber tenido un parto por estornudo, que os aseguro al menos, las 5 (50) primeras horas, os apetecerá descansar (roncar a pierna suelta y os acordaréis de cuantas horas habéis perdido PARA SIEMPRE de sueño cuando lucíais una hermosa barriguita). Así que: DORMID TODO Y MÁS ANTES DEL ESTRENO.

Un dato que resulta muy eficaz para atender a todo esto del sentido común y la empatía, es conocer cómo son los recientes (locos perdidos) papá y mamá. Si les gustan las visitas, si les apetecerán bombones o flores (o kilos de jamón, pero del bueno, eh! Ome por favó! miserias no!), si preferirán una hora u otra (para que no venga todo el mundo de golpe a quedarse horas),  si necesitan algo de fuera (y no precisamente más gente), etc.

También podemos tener el apartado de “señoras/es que…”, ya que hay determinadas visitas que vienen a poner en orden la habitación (tipo señora de la limpieza), abrir ventanas (tipo "señora agorafóbica"), a coser (tipo "señora Penélope", mujer de Ulises que tejía y destejía una colcha esperándolo), a educarte como reciente mamá (tipo "señoras matronas"), a conocerte (tipo "señora tengo una carta para tí")… mucho cuidado con todo este tipo de “señoras que”, aunque no lo creáis están ahí, y cuando menos os lo esperáis aparecen.

Y que deciros de las innumerables visitas médicas, que esas necesitan un post enterito para ellas solas, porque... ¡Tienen el don de la oportunidad! (no todas pero una gran mayoría sí, no me contaréis que no han venido a tomaros la tensión cuando estaba la habitación a tope)

Y no, no es que hayamos tenido un bicho y no un niño (cómo he llegado a escuchar, creedme, palabra de Mamá De ley), simplemente que somos futuras mamás luchadoras que pretenden sacar a sus crías adelante con la mejor de las sonrisas, los más grandes errores cometidos por nosotras mismas, los platos sucios, los pelos sin arreglar (y ya de las uñas de los pies no hablo), pero requetefelices de la vida de haberlo logrado.